Editorial

¿El MEDIO AMBIENTE como pretexto para inversiones inútiles?

Las condiciones particulares de los convenios de vertido, de efluentes industriales, a redes publicas de saneamiento crean con frecuencia falsas necesidades de instalaciones de pretratamiento. Esta circunstancia genera a la industria costes inútiles (inversiones y costes de funcionamiento), así como subproducto difíciles de gestionar.


Por esta razón, la legislación contempla la posibilidad de negociación de concentraciones superiores, siempre y cuando la estación depuradora disponga de la capacidad de tratamiento necesaria. Esta capacidad se expresa en carga contaminante, generalmente en kg/día de DQO.

El razonar a partir de concentraciones de contaminante es un contrasentido que penaliza enormemente a las industrias concienciadas con el ahorro de agua en sus instalaciones.

Cada día con más los convenios de vertido que, adaptándose a esta realidad, no fijan más que las cargas contaminantes y el volumen de vertido autorizados.


AGRONOMÍA: ahora y siempre…

Constatamos un renovado interés por la capacidad depurativa del suelo. Por una parte, numerosas entidades han recurrido a estas técnicas y las aplican correctamente, de otra, la normativa (UE, Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, Conserjerías y Confederaciones Hidrográficas) valida estas técnicas.
Depurar es reciclar.
Para los lodos de depuración, por ejemplo, tradicionalmente se han considerado 3 alternativas:
    1. El almacenamiento en vertedero
    2. La incineración
    3. El uso agrícola
La reglamentación prohibirá la primera opción, y los aspectos económicos limitaran la segunda: solo resta, por lo tanto, la posibilidad de valorización en agricultura.
La dimensión agronómica de la depuración es esencial.
Las tierras que aseguran la producción agrícola deben ser necesariamente fertilizadas. En la mayoría de los casos, los elementos fertilizantes contenidos en las deyecciones ganaderas no son suficientes para compensar las exportaciones de los cultivos; el recurso a una fertilización exterior es indispensable.
En este contexto, el reciclaje de diversos subproductos o efluente puede realizarse en sustitución de la fertilización mineral.
Los conflictos de intereses entre el uso agrícola de las tierras y el reciclado de productos son raros: más bien al contrario, el interés de las partes implicadas permite crear relaciones estables en beneficio mutuo.
La capacidad depurativa del suelo durará tanto como la fertilización de las tierras, es decir, tanto como la explotación agrícola.

Concebir un sistema coherente.
Esto implica que debemos integrar definitivamente el concepto de fertilización razonada con todas las fuentes de elementos fertilizantes. Es esencial comprender que cada parcela debe pertenecer a varios planes de valorización; cada fertilizante utilizado corresponde un plan de aplicación. Debemos trabajar por la mejora de las explotaciones, independientemente de su tamaño. Un plan de valorización agrícola debe ser entendido como el primer paso para una organización y gestión transparentes, y no como una restricción de la administración competente hacia el sector agrícola.
Sin embargo, aunque esta alternativa ofrece un importante potencial, se requiere, como para cualquier otra, de un estudio profundo, gestión rigurosa y seguimiento técnico (en este caso agronómico) regular.


Reciclaje en la IAA?

En el cajón de sastre de los discursos sobre el medio ambiente, con frecuencia resulta difícil el posicionarse. A quién creer? Nos preguntamos a menudo.
No puede ser cuestión de creencia o confianza, sino más bien de comprensión. Una corriente nos parece particularmente robusta: el reciclaje.
El reciclaje es fundamental para el ahorro de recursos y energía; reduce los residuos y vertidos y permite la reutilización. El material de desecho se convierte en materia prima.
En la industria agroalimentaria, los productos a reciclar pueden utilizarse, por ejemplo:

  • en procesos de fabricación
  • en alimentación animal
  • como fertilizantes

El reciclaje debe ser controlado y seguro, por lo que requieren análisis y estudios, o en su caso, investigaciones; en resumen, anticipación y control.
GES acompaña a sus clientes desde el primer momento, en los diferentes aspectos a abordar, y dispone de la experiencia adquirida en sus 30 años de vida.